
El asunto es que el equipo del riachuelo ya había vestido los colores que ningún hincha quería en la camiseta en un par de amisotos, pero ahora ya quedó registrado para la historia que, en al menos un partido oficial reconocido por FIFA, el ROJO y el BLANCO fueron parte la casaca bostera.
Y aunque quieran dibujarla, restarle importancia, y ocultar la verdad como suelen hacerlo cotidianamente, puede verse claramente en los sitios de internet partidarios, blogs, pozos ciegos, foros y cloacas que los bosteros explotan de bronca por la traición perpetrada por los dirigentes, la cual ya no tiene vuelta atrás.
En pocas palabras; te querés matar bostero...
