Y si... y si, parece ya una sana costumbre que en la cancha que tiembla (de frío) y no late todos los equipos que tienen una rato libre, pasan por la puerta y se llevan puntos. En esta última fecha fue Gimnasia de La Plata quien se aprovechó de la patética expresión futbolera del riachuelo y se llevó 3 porotos para combatir el descenso directo.

La derrota frente al lobo colabora con el cúmulo de traspies como local a lo largo de la temporada y sumándola a las victorias de Tigre, Estudiantes, Velez, Internacional de Brasil, en el semestre anterior, más las de Newell's, Banfield y Defensor de Uruguay, no hace mas que desmentir una vez mas el invento de que la presión de la gente ayuda a los bosteros a ganar los partidos, gran mentira si se tiene en cuenta sobretodo que la gente no va a la cancha cuando andan mal, como sucedió ayer en donde intentaron tapar los huecos con banderas que nadie se enteró que decían ya que todas las cámaras se la pasaron enfocando la tribuna que coparon los hinchas de Gimnasia, y que además se quedaron afuera de las dos Copas internacionales de la temporada definiendo de local.
Diego Alonso y Ariel Agüero