El llanto sigue... el pasado sábado en cancha de Velez Sarsfield se proyectó un video en el que se veía a jugadores de Voka llorando, luego de la paliza que recibieron por parte del Milan (aunque las caras deberían haber sido de alivio y no de tristeza, al saber que se podrían haber comido 5 o 6). Las imágenes de Palermo, el máximo referente lacrimógeno de la noche japonesa, fueron acompañadas por el tema musical "Déjame llorar", de Ricardo Montaner. Pero las lágrimas no se quedaron solo en la pantalla del Amalfitani. El llanto siguió con los dirigentes de Voka (quienes deberían estar preocupados por realizar las elecciones de forma legal) que mencionaron la posibilidad de iniciar acciones en contra de quien correspondiera al verse seriamente ofendidos.
La respuesta del responsable de la pantalla gigante, Oscar Parietti, fue contundente y le puso la tapa a los dirigentes de la bosta; "no se podía incitar a la violencia porque porque no había público de Voka. Peores son los afiches de mal gusto que empapelan la ciudad". Todo dicho, pero como de costumbre, la Voka sigue llorando.